El asador sanjuanino que conquistó Francescoli con mucho más que una “picada”
Uno de los máximos ídolos de todos los tiempos de River convocó a Mauricio Ballato para que se ocupara de la comida para la presentación de su vino. El local va por más y ahora sueña con cocinarle a todo el plantel millonario.
El último viaje a Buenos Aires de Mauricio Ballato significó ir a cumplir uno de sus mayores sueños: por intermediación de un conocido en común, que probó en San Juan uno de sus famosos asados, fue a cocinarle a Enzo Francescoli. Nada más ni nada menos que su ídolo.
Y a calificar por los hechos, aplicando terminología futbolera, logró con sus propias armas, comerse la cancha. Literal. No solo disfrutaron de sus delicias a las llamas la familia del famoso delantero y ahora Secretario Técnico de River, y Carmela, su esposa, sino también ex jugadores, dirigentes, muchas caras de la farándula sino que además quedó la promesa de que pronto va a cocinarle al plantel.
La oportunidad de hace unos días fue perfecta y le abre muchas puertas al cocinero autodidacta sanjuanino y ganador del primer concurso local de asadores, para llevar sus secretos a distintos puntos del país. De hecho, ni bien terminó esta cena para 75 personas, empezó a recibir llamados y pedidos que hasta ahora no había experimentado. 
Todo comenzó hace dos o tres años cuando Germán Duarte vino a sacar fotos al autódromo, en unas carreras de autos, para Corven, la marca de amortiguadores. Aquella vez Mauricio hizo la comida para la ACTC –la Asociación de Turismo de Carretera- y éste comensal eventual quedó tan fascinado que unos meses más tarde volvió para repetir la experiencia, pero esta vez en el Manijódromo, el restó boutique que Ballato armó en un rincón de su propia casa y en el que atiende personalmente solo a 8 personas por velada. Entre charlas y bocados, Germán le contó que era el fotógrafo de la artista plástica Carmela Blanco, la esposa del uruguayo, a los que los “gallinas” –como Mauricio Ballato- veneran y contagian a hinchas de otros clubes, también por su estilo elegante para moverse ante la pelota. Por algo, “El Príncipe” ocupa el puesto 24º entre los jugadores de América del Sur del siglo XX, según lo destacó la Federación Internacional de Historia y Estadísticas de Fútbol. Justamente con ese dato llegaron las confesiones, y el sanjuanino no pudo dejar revelar que para él cocinarle a Enzo, sería “simplemente tocar el cielo con las manos”. “Lo intentemos”, fue la promesa del experto con las cámaras.
Pasó el tiempo y el sanjuanino y el fotógrafo foráneo nunca dejaron de mensajearse hasta que la propuesta se hizo realidad: Carmela presentaba en noviembre del 2025, en el atelier de su casa en Vicente López, su último trabajo artístico de esculturas metálicas amalgamadas con materiales reciclados y Enzo su InmEnzo, la línea de vinos edición limitada elaborada por el enólogo de Rutini, Mariano Di Paola que tan solo incluye un blend de Malbec, Cabernet Franc y Merlot cosecha 2015 con dos años de estiba en barricas de roble francés. Y un Chardonnay Blanc. La pareja buscaba algo rico para agasajar a los invitados. El nombre de Ballato resonó y por esas cosas del destino fue el elegido.

Desde D’Onofrio y Zulemita Menem hasta la periodista María Belén Ludueña (ahora esposa del jefe de la Ciudad) o la abogada mediática Mariana Gallego, ni qué decir los anfitriones quedaron maravillados con el menú. “Hicimos finger food con brusquetas de morcilla intervenida con miel, queso y almendras, otra de mollejas con mermelada de pimientos rojos y ají, más otras brusquetas de chorizo ahumado con salsa teriyakii y helado de zapallo, también unos sandwichitos de matambrito de cerdo arrollado bañados en salsa con queso azul, higos en almíbar sanjuaninos y curry, otros de colita de cuadril con cebollas caramelizadas y unos pimientos encurtidos. El postre fue mi típico helado de queso azul, con alcayota, pimienta negra y aceite de oliva. Sin mis amigos Lucas Larran, el maestro del Asado, que me ayudó desde con las compras hasta me prestó la vajilla y cuencos que no era sencilla de trasladar 1500 kilómetros, y Santi Nieto que se sumó al evento, hubiese sido imposible. Juntos reprodujimos algo de nuestra propuesta de Fuego Frío –NDR: mezclando en cada propuesta las llamas del asador y los helados de dueño de Portho- y eso fue de otro mundo”, resume la experiencia Mauricio, quien con humildad, reconoce que lo mejor que le pasó esa noche fue quedarse hasta largas horas charlando (por supuesto de fútbol, de vinos y comidas). Pero lo más valioso fue la invitación a Francescoli y Blanco para llevarlos a recorrer cada rincón de San Juan. 
“Son buena gente. Y esto que me pasó es muy loco. Soy fanático de River y soñaba con conocerlo. No sólo me di ese gusto sino que como si no fuera poco, hasta les hice un asado. Ahora los espero aquí para mostrarles mi provincia. Y quien dice hasta se me de la posibilidad de cocinar al plantel. Si eso pasa, no pido más”, sigue lanzando al aire sus deseos.
** Beber con moderación. Prohibida la venta de bebidas alcohólicas a menores de 18 años. **






