Xumek, una experiencia de vinos entre montañas bajo la luna llena
A las visitas que con luz de día, Bodegas Xumek acaba de sumar una experiencia bajo la luna llena. Comer, degustar y visitar obras monumentales en La Ciénaga, un verdadero paraíso zondino rodeado de arte “Bestial”.

La última luna llena fue testigo presencial de la experiencia que ofrece bodega Xumek ubicada a sólo 30 minutos de la Capital sanjuanina, en la Ciénaga, Zonda, para vivir un momento inolvidable. La primera vez que esta empresa realiza una visita guiada nocturna que comienza con una gran picada en la Sala de Degustación donde espera el equipo técnico y su enólogo Daniel Ekkert, para comenzar la vivencia, ya que la comida y los vinos también forman parte fundamental de esta exquisita visita.
Allí, el primer contacto visual no se hace esperar: una pared totalmente recubierta por una creación de Carlos Gómez Centurión impacta a cada uno de los que llegan. Es la misma cordillera, ni más ni menos. Una genial obra pictórica acompañada de elementos naturales de la montaña. Más que contar, hay que verla. Así sucederá de ahora en más y cada vez que la bodega anuncie por redes esta vivencia que nadie debería dejar de hacer. (@bodegaxumek). La próxima será el 28 y el 29 de Julio, dos días antes de esta fase en su esplendor porque «alumbra más que esa misma noche».
Un grupo reducido de personas comienza a palpitar (literal), la noche con una picada de primer nivel con productos locales y una aproximación a los vinos de la bodega, no sin antes probar un trago con Rocco, el vermut de la casa. Pasados algunos minutos de disfrute, se inicia el viaje por el parque “Arte Bestial Argentino”.
Una verdadera maravilla. En primer lugar hay que ordenarse en las camionetas doble tracción preparadas para llevar a los visitantes y detenerse en cada una de las obras monumentales realizadas por artistas reconocidos en todo el mundo que previamente vienen a conocer y elegir un hilo conductor que se ensamble al lugar.
Hace más de 20 años cuando Ezequiel Ezquenazi comenzaba a gestar esta “locura”, parecía precisamente eso. Hoy es una realidad única en el mundo dentro de un viñedo. Esta muestra de esculturas a cielo abierto a gran escala integra arte, medioambiente y el pasado geológico de la región con obras diseñadas específicamente para este sitio único.

La primera obra a la que llega el grupo es Antípodas, El Pulso Inaudible de Martín Di Girolamo. Representa la conexión entre lugares opuestos del planeta. La obra plantea que una cañería atraviesa el centro de la Tierra conectando Zonda con su antípoda exacta, la ciudad de Xi’an en China. Es una figura humana de bronce sólido de 1.40 metros de altura con rasgos asiáticos, que parece emerger de un ducto de más de 4 toneladas

Segunda Obra. Se trata de Estrategia de Regeneración Pampas de Zonda de Charlie Nicholson. Es parte de un proyecto global que busca crear obras de arte que funcionen como refugios para la fauna local. En este caso es una bioconstrucción hecha de adobe y arcilla del río local, realizada por un grupo llamado «Las Mujeres del Desierto». Su forma recuerda a un nido o un termitero y posee cavidades diseñadas específicamente para diferentes animales, incluyendo una madriguera para zorros. Al costado cuenta con un espejo de agua para atraer animales y cámaras con sensores de movimiento que documentan la fauna para el CONICET y la Universidad Nacional de San Juan.
Tercera obra: Politeísmo Random de Mariana Tellería. Es una obra que hace referencia a diversas creencias y devociones populares argentinas, como la Difunta Correa y el Gauchito Gil. Está compuesta por troncos de eucalipto quemados superficialmente mediante una técnica japonesa que los protege de insectos y hongos, dándoles una textura similar a la piel de un reptil. En cada uno hay placas de bronce con frases y referencias a vivencias en santuarios y templos
Cuarta Obra: La Dino Bola de Nicola Costantino, un homenaje a la fauna jurásica de San Juan y a la «Cancha de Bochas» del Parque Ischigualasto. Presenta figuras de dinosaurios (un carnívoro y un herbívoro en lucha) integradas en formas esféricas distribuidas por el terreno en las que la artista (quien es taxidermista) utilizó moldes de animales reales (cerdos y terneros), y les dio forma de esfera para luego realizar un vaciado en hormigón.

Quinta Obra. “Retrato de mi familia muerta” (conocida como La Ballena zondina), del artista Adrián Villar Rojas. Aunque es la última en visitar es la primera obra del proyecto, instalada hace 17 años. Una réplica a escala real de una ballena franca austral y su nombre real alude al pasado geológico de la zona, que alguna vez fue mar. Es una obra efímera construida principalmente con barro, adobe y arcilla.
Todo este recorrido bajo la luna llena que ilumina detalles diferentes a los que se pueden apreciar de día los viernes, sábados, domingos y feriados de 10.30 a 13.30, ambos con reserva previa al +54 9 264 445 4548. Allí también se ofrecen opciones diferentes para la visita.
La comida forma parte de esta experiencia con exquisitos platos si así desean los visitantes, ya que puede ser sólo abundante picada. Por supuesto con la presencia y degustación de los vinos que caracterizan la zona, previa visita a la impecable bodega donde sólo se ven barricas de roble francés y huevos de concreto. Una experiencia única, en un parque «Bestial», entre viñedos y campo sanjuanino.

** Beber con moderación. Prohibida la venta de bebidas alcohólicas a menores de 18 años. **





