Una cena temática que es un viaje de ida
Raizal, el único restó del Aeropuerto Domingo Faustino Sarmiento, comienza con los menúes de pasos inspirados en las comidas de diferentes países. El primer vuelo imaginario es a Italia e incluye la cena del Día de los Enamorados. Cada mes se renueva la propuesta.
Generalmente cuando uno va al aeropuerto es para irse de viaje. O para recibir o despedir un viajero.
Sin embargo, a partir de este febrero, hay una propuesta que bien podría calificarse de alto vuelo: en el único restó del aeropuerto internacional sanjuanino –Raizal- comenzaron con su propuesta de cenas temáticas que invitan a viajar con la imaginación a ciertos y determinados lugares del mundo para deleitar el paladar. Cada mes habrá otro destino. El primero, es Roma.
Entonces este menú italiano que es de pasos incluye, como no podía ser de otro modo, un antipasto que es una entrada exquisita de un roll de melanzana y queso de cabra sobre crema de pomodoro (que no es otra cosa que una lonja de berenjena frita llena de queso de cabra en una deliciosa salsa de tomates frescos), un plato que trae un nido de spaghetti aglio e olio (o sea fideos caseros al aceite de oliva extra virgen con ciboulette y costras de queso), el principal un saltimbocca de ternera a la romana (rellena con jamón crudo) con crema de salvia, espinaca y hongos salteados y de postre, un tiramisú súper cremoso.

Como este mes cae el Día de los Enamorados, la propuesta vendrá enriquecida con una opción de principal vegetariana (con un risotto de hongos) y, a diferencia de las cenas temáticas regulares, ésta vez el costo incluirá dos copas de vino, una de champagne y el servicio de agua y soda. A prepararse porque en marzo y los próximos meses quizás la “tarjeta de embarque” lleve a Bangkok con comida tailandesa o a Lima con sabores típicamente andinos o vaya a saber dónde. Es clave saber que la cena temática sólo se sirve viernes y sábados por la noche (y con reservas al 2645756531) y hay que tener en cuenta que el lugar sólo admite un máximo de 50 comensales.
La propuesta realmente es tentadora, generosa y deliciosa. Quizás no esté de más decir que es de “alto vuelo”, como todo lo que hacen Mariano Carmona y Marta Botti en sus cocinas (también son los dueños de La Madeleine Bistrot en la Alianza Francesa) y en este emprendimiento socios de Mili Minnozzi.
Variedad de platos, pero con un detalle localista
En Raizal -que abrió sus puertas a principios de Noviembre del 2025 –un par de meses más tarde de la remodelación del aeropuerto- tiene como bandera “no solo sorprender al viajero sino también al comensal sanjuanino que busca un espacio alternativo para reunirse. La alternativa gastronómica que ofrecemos está basado en nuestro slogan: sabores que nos sostienen, es por eso que no solo no nos alejamos del origen sino que nos valemos de los productos locales para construir una identidad a través de la comida, inclusive en nuestras cenas temáticas para probar lo que se sirve en diferentes lugares del mundo, cada plato tendrá esas delicatesen regionales de calidad presentes. Estamos convencidos que San Juan tiene muchos productos estrellas para brindar y poner sobre la mesa”, resume Carmona. 
En este flamante espacio también se puede ir a cenar y almorzar, desayunar y merendar, además de brunchear o sólo por un cafecito. La carta está definida como “comida de aeropuerto”, esa que marcha sin demora, para evitar que alguien vaya a perder un vuelo, teniendo en cuenta que los pocos aviones que llegan a San Juan tienen un tiempo máximo de 2 horas entre que llegan y vuelven a salir. Tiene muchas opciones de cualquier café (medialunas, roll de canela, semitas, chipá aunque también hay croissant de hojaldre francés, pain u chocolat, tartas y tortas, budines y cookies, tostados) pero algunos detalles que marcan la diferencia: la mermelada de las tostadas es sanjuanina y casera (viene con queso crema, fetas de jamón y queso), los frutos secos de la granola (para un yogurth natural que también se sirve con fruta fresca) también son producción local, lo mismo que el aceite de oliva extra que acompaña el tostón con palta, huevos revueltos, tomates confitados y tomillo fresco o los pistachos de la tarta de ricota con dulce de leche. Debe ser en el único lugar que sirven mazamorra sanjuanina con orejones en almíbar o un arrope de uva en el bowl de chia pudding con leche de coco, frutas y coco en escamas. Inclusive entre las opciones de té reluce un yerbeado gourmet (de yerba mate orgánica, cítricos y bouquet de yuyos).

La carta –en versión castellano, portugués e inglés- ofrece bife de chorizo con pesto de pistachos, tomates secos, albahaca; pollo grille en salsa de vino blanco y ajos asados, milanesa con guarnición. Para los amantes de las pastas: panzottis de calabaza, sorrentinos de bondiola braseada y tallarines; hay menú ejecutivo, infantil, ensaladas con jamón crudo de Albardón, queso de cabra de Calingasta, quinoa, pasas, miel, trucha ahumada de Rodeo, crutones de semita, sal de jarilla, entre otros ingredientes que inevitablemente recorren cosechando a lo largo y ancho de la provincia.
También tienen un “almacén” con muchísimas delicatesen exhibidas, que a su vez están a la venta, desde fiambres y quesos al vacío, variedad de dulces, aceites de oliva, pastas de aceitunas, miel y un gin hecho acá.
Un dato: quién consume más de 10.000 pesos no paga el estacionamiento. El lugar abre de corrido de lunes a domingo de 8:30 a 22:30, y los viernes y sábados extienden el horario.
** Beber con moderación. Prohibida la venta de bebidas alcohólicas a menores de 18 años. **







