La gran pastelería quedó helada

“La Reina” adosó una nueva dependencia que tiene nombre y detalles propios: Montenapoleone, un espacio donde convierten muchos de los postres en helados artesanales como la Polonesa y el Dulce de Leche de la casa (basado en el bocadito Mixto). También incorporaron  cafetería.

Setenta y siete años y algunos meses después que el matrimonio de José María Sansone y Celia Lanteri Cravetti fundara la tradicional panadería “La Reina” –desde hace unos años también una pastelería reconocida de la provincia-, sus nietos se propusieron reversionar muchos de esos postres que la distinguen –algunos más tradicionales que otros- para poder ser degustados en cucuruchos o vasitos de helados. De más está decir que lo lograron. Y con creces.

El Dulce de Leche Montenapoleone –basado en el postre Mixto que lleva como base dulce de leche, pero además dulce de alcayota, pionono húmedo y hojaldre- y el Polonés (helado de merengue seco, durazno y veteado de dulce de leche, imitando a la torta que también venden en el local de los mismos dueños) son buenos ejemplos, de esos que harían poner orgullosos a los abuelos.

José María Iglesias, su hermano Roberto Paulo y sus papás Mirtha (a quién todos la conocen como Nena) y Roberto, hace unos cuántos años que tenían en mente abrir la heladería como un complemento del emprendimiento original. Sin embargo, las crisis y la imposibilidad de acceder a la maquinaria necesaria lo retrasaron en más de una oportunidad. De hecho lo postergaron casi por una década hasta que finalmente a fines del 2024, se dieron el gusto de concretarlo.

“Nosotros siempre tuvimos el proyecto de la heladería a la par de la panadería: añorábamos tener una pastelería helada. Vale decir que el concepto es similar, que es casi el mismo proyecto, nada más que por un lado tenemos la parte con calor, podríamos decir, que es la pastelería tradicional, y ahora  incorporamos la parte de pastelería helada. La idea es que convivan ambos proyectos en simultáneo”, explica José María, quien aclara que cada modelo de negocio tiene su lugar –están separados aunque en locales contiguos-, horarios diferenciados (la heladería abre de le a domingo de 9:30 a 00 pero los viernes y sábados están hasta las 2 AM) y personal especializado.

“En la heladería, al incorporar toda la parte de cafetería, se pueden degustar porciones de aquellos postres tradicionales y tortas de la panadería La Reina desde un tiramisú a una pavlova, tal como siempre se han vendido. A su vez, hay muchos de esos postres que nosotros tenemos en la panadería que se han transformado en sabores de helados. Ya son sabores conocidos por nuestros clientes pero que ahora también los transformamos en helados. Y esa es toda una novedad”, detalla. En el sector de cafetería ofrecen café de especialidad, capuchinos, submarinos, milkshakes, entre otros.

Otro producto novedoso de la firma son sus copas heladas, unos de los más pedidos. “Inclusive está la posibilidad de que a un postre que ya está establecido, el cliente puede darle un toque particular según el gusto de cada uno. Tenemos algunas copas que tienen algún licor, algún espumante u otra bebida. Pero hay personas que para potenciarlos piden que le incorporemos una medida más de wisky, por ejemplo y bueno nosotros no podemos decir que no. Entre los más pedidos, está el lemonchamp que es una delicia”, agrega José María.

Así como se puede incorporar dosis de algunas bebidas, los clientes tienen la opción de elegir el topping que va a llevar su helado, aparte de las salsas (de dulce de leche, chocolate, frutilla) hay otros agregados como galletitas, chispitas de chocolate, frutos secos (nueces, almendras y pistachos de obviamente producción local), inclusive un original copete de dulce de alcayota. Justamente con estos dos detalles dejan en claro su origen, aunque los productos helados –que se elaboran en un cien por ciento en el emprendimiento- se hacen con equipamiento y tecnología italiana. Para eso, incorporaron 10 personas entre maestros heladeros, ayudantes y personal para atención al cliente, según detalla su propietario.

En la carta hay opciones para todos: desde dos sabores elaborados sin azúcar como la frutilla al agua –que además es apto vegano- y el de chocolate hasta gustos originales y creativos como naranja, frambuesa al agua, dulce de leche bon bon, dulce de leche chocotorta, chocolate alpino (con cerezas), chocolate a la naranja, chocolate Montenapoleone (licor de Baileys, copos de dulce de leche natrual, granizado y bombones de dulce de leche con rhum), mouse de chocolate, banana Split, vainilla, crema Oreo, tiramisú, sambayón, kinotos al wishky, coco con dulce de leche, chocolate blanco patagónico (con frutos rojos), entre otros. Difícil trabajo el de elegir cuál servir en un cucurucho, ¿o no?

Fotos colaboración Montenapoleone Helados

 

 

Inspirados en la calle del buen gusto

Montenapoleone, también conocida como Vía Montenapoleone, es una larga arteria de Milán considerada la calle del lujo y el glamour, las marcas exclusivas (como Versace, Armani, Valentino, Gucci, Prada, Rolex, Dior) y el buen gusto. Valga las distancias, en todo sentido, pero para encontrar un parangón con la ciudad capital de la Lombardía, la sanjuanina la Avenida Ignacio de la Roza, entre Ameghno y Urquiza, solo por encontrar un parangón podría ser la calle de las tentaciones, no solo con los productos de pastelería, sino ahora con la heladería. Sin lugar a dudas, todos quieren pasar por ahí.

La razón del nombre de la heladería, nació del fanatismo por esta calle emblemática, que está a un paso del Teatro alla Scala y del Museo Poldi Pezzoli.

El negocio madre

El 9 de julio de 1947 se fundó «La Reina», en la casa de la familia Sansone Lanteri, considerada una de las primeras panaderías a gran escala de la provincia.  Originariamente estaba ubicada en Desamparados, en la antigua calle Cereceto (hoy Avenida Ignacio de la Roza) y Florentino Ameghino.  Nunca más se fue del barrio, aunque si se cruzó a la vereda de enfrente al domicilio. Justamente la tercera generación fue la que le dio un nuevo impulso a la marca, creando un verdadero imperio de delicias, tanto dulces como saladas. Es más, tal es el legado que aún replican la receta original de las facturas y el pan dulce, aunque vale decir han incorporado muchas preparaciones modernas y novedosas. Actualmente ofrecen mas de 150 productos, según contabilizan.

** Beber con moderación. Prohibida la venta de bebidas alcohólicas a menores de 18 años. **

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